viernes, 30 de enero de 2009

Cuaderno de bitácora y una mujer que nunca existió


Zapatos en…
Charcos. Y que puedo hacer?
Por ahí una proyección de los años
quiere rajar mis pieles

No me quiero levantar de la cama

Se cayó el café. La taza
con su esporulación de las horas anteriores
Puedo repetir su nombre.
Hace días que cruzó por mis ventanas.
Cierro mis ventanas.
Me revisto de cortinas.
Apenas si puedo alcanzar aquellas
dulcedumbres del cuarto a oscuras.

El sueño.

Pasea el frío por mis ventanas
Saluda el vapor restante de la taza
de mi motor
vertiendo con ojos de sabe Dios que
de sabe Dios que…

Una gota de sangre las calzadas
y mi taza
y latiendo.
Me titubeaba
solo pasar llamaba una conversación
mi sola vista
sus solos pasos

supe que hacer entonces
entrar a un cuarto perpetuo
en las paredes rostros
y su nombre perdido
y su cuerpo atesorado…

Me titubea
El retrete discurre sabor de amanecida
Suena el baño
Tocan la puerta

Las 6:00 de la mañana

Desisto de cortinas probando el
ultimo bostezo esclavo
abro mis ventanas
le abro mis ventanas

Lo que fui ya no lo soy

Ya son las 6:10 de la mañana

Me pongo los zapatos. Me lavo en aquellos charcos
Me bromea el hermano. Que puedo hacer?

Ya son las seis de la mañana…


mija
Voz de alquitrán, 2002

1 comentario:

Caruso dijo...

...Aquellas tardes y madrugadas impresionantes en aquel balcon muy cerca de la magia muy lejos del pesado camino Felicidades! mi gran amigo..